jueves, 25 de agosto de 2016

Días de ácido, (L.S.D).-Capítulo 25



Capítulo 25.-

Días de ácido, (L.S.D).-

Corría el año 1975 cuando monté mi primera constructora, Menphis Gestión y Construcción S.A.
en un sitio emblemático de Sevilla, al lado del arco del postigo. Diseñé un catalogo de viviendas modulares para las nuevas urbanizaciones que en aquella época estaban de moda, España estaba creciendo económicamente y las familias se embarcaban en una segunda residencia en el campo. Al final de la calle de mi oficina que era Federico Sanchez Bedoya se encontraba la catedral, estaba ubicada dentro de un patio sevillano con tiendas de artesanía y mantillas. El lugar era precioso.
En seis meses, estaba en pleno funcionamiento y aproveche un local cercano que estaba vacío para montar otro negocio muy diferente, mi primer bar de copas, lo llamé Soma, por esa pastilla que distribuían en la serie de la BBC escrita por Aldous Huxley, en un mundo feliz para mantener al pueblo en permanente estado de euforia y felicidad.
Eran años de mucho trabajo, todo el día con el tema de las obras y a partir de las ocho de la noche en el Soma...mucha música, mucho alcohol y mucha juventud tomando de todo lo que pillaba. A Pedro lo invité a la inauguración, en aquella época estaba fuera de Sevilla pero acudió y se quedo tres días...


La segunda noche dejé a mi encargado en el bar y lo llevé al teatro y después a cenar a casa de un amigo en la que estaba invitado por su cumpleaños. Su casa estaba en la carretera de Carmona en un quinto piso.  Eramos diez personas entre mujeres y hombres, después de cenar Pedro sacó de su cartera una papelina con cocaína, hizo unas rayas y ofreció, pero nadie quería eso, no era un grupo donde se consumiera drogas. El se hizo una ralla y guardó el resto. 
A continuación sacó como una especie de papel secante con unos sellos pequeños decorados con una cara sonriente, ofreció y de nuevo nadie quiso aceptar el regalo...
Se lo puso sobre la lengua, no le notamos nada al principio pero en una media hora, sus pupilas estaban muy dilatadas, su cara parecía transfigurada como en un estado de éxtasis y felicidad. Empezó a andar arriba y abajo por el salón mientras tomábamos una copa. Lo vimos abrir la puerta de la terraza y quedarse parado delante de la barandilla, subía los brazos como si estuviera volando y un amigo que estaba al lado mio me dijo, ve con el, no te fíes que ese puede saltar...
Cuando fue a subir sobre una silla de la terraza, los dos salimos corriendo para el y lo tumbamos sobre el suelo, le duró el viaje tres horas y cuando lo vi mas recuperado le pregunte por lo que iba a hacer y lo que estaba sintiendo... 

Cuando abría los brazos en la terraza, estaba a punto de saltar por que se veía así mismo como si fuera un pájaro que planeara hasta llegar al suelo. No sentía miedo por que sabia no le iba a pasar nada. Los rostros y la habitación era para el como un caleidoscopio de colores, el olor de la comida que quedaba era delicioso y penetrante, los sonidos estaban como aumentados por amplificadores y su felicidad en general estaba en un punto como jamas había conocido. Eso es lo que después me enteré era un buen viaje....

En otra ocasión que vi a Pedro, le recordé ese episodio y la cara se le ensombreció, me contó que cuando se enganchó en la heroína, había arruinado su vida, me veía a mi mismo como un ser despreciable y cuando me dieron un ácido fue muy diferente, tuve un mal viaje, tan malo que cuando me miraba al espejo veía en el un ser monstruoso, los sonido eran estruendos y los colores me dañaban la vista. Me acosté y fue lo peor que hice por que sufría tremendas pesadillas con los ojos abiertos y terminé temblando y gritando sentado en un rincón de la habitación. .

El ácido por lo visto potencia todo lo que de bueno o malo pasa por nuestro interior y si la persona es feliz se siente aún mas, pero si tiene graves problemas personales, se potencia todo lo malo que uno lleva dentro.

Yo no se si ahora los jóvenes toman lsd, pero en aquella época era algo muy común y acabó con muchos jóvenes en tratamiento psiquiátrico por un mal viaje...se quedaban colgados, hablaban solo por la calle o estaban como cogiendo moscas siempre totalmente perdidos... 

Como ya comenté al principio, intento volcar las experiencias propias y ajenas en este libro con la intención de poner en guardia a todos aquellos que les gusta jugar a la ruleta rusa con su vida y en su momento, dar mis mejores consejos para aquellos que ya tienen problemas y quieren curarse.

Hay tres formas rápidas de dejar la droga, una es no hacer nada hasta que el sida y las enfermedades acaben contigo y créeme que es mas rápido de lo que piensas... otra y es la más rápida, pegarte un tiro y acabar rápidamente con tu sufrimiento y el que le infliges a tu familia y amigos...y el mas lento y efectivo, coger al toro por los cuernos y decidir hoy mismo ponerte en manos de profesionales que te ayuden con un solo objetivo en tu mente, la recuperación total física y psíquica...

Pues que tengan un buen viaje, pero libre de todo lo que te ate..

lunes, 22 de agosto de 2016

Un derroche de alegría truncado.-Capítulo 24




Capítulo 24.-

Un derroche de alegría truncado.-


Siendo este libro una autobiografía, hasta el momento he hablado poco de mi vida familiar y mucho sobre la relación de ese amigo que tantos disgustos me ha dado. El día de mi boda tuve dos agradables sorpresa, una la llegada de mi primo Alfonso de Madrid, hermano de Mercedes que aún no conocía.

Como era característico en mi, siempre me estaba riendo. En mi oficina me decían el sonrisas...

Me casé en verano con un traje de terciopelo que se empeñó mi madre en que me hiciera el sastre de mi padre, lo que sudé con ese traje no os lo podéis ni imaginar...Yo unos meses antes me había comprado uno en una tienda de ropa por la que pase al salir a tomar café en la oficina. Lo vi en un escaparte y pedí me lo prepararan.
Cuando se lo llevé a mi madre para que lo viera me dice, pero tu estas loco?, es el día de tu boda y tienes que hacerte algo especial. Fui a ese sastre y me hice eso que parecía más una sudadera que un traje...pero como mi madre me veía muy lindo, pues nada, a sudar se dijo...envidiaba a los que iban en mangas de camisa mientras yo parecía un pavo al horno...

En la iglesia estaba muy distraído y cuando el cura me pregunto, ¿quiere usted...?, no me enteré de nada, subió el tono de voz y Rosi fue la que tocándome la manga del traje me hizo señas para el cura y yo dije, si claro, no voy a querer...me llegaron risas desde el fondo de la iglesia...

Después ella y yo hicimos un fabuloso viaje por Francia, Suiza, hasta Italia. Lo de ver las riquezas del Vaticano, a parte de su belleza me creó muchos sentimientos encontrados y hasta tristes, no podía comprender que hubiera tanta gente en el mundo muriendo de hambre con esos recursos que parecían inagotables de la iglesia católica, pero no era muy diferentes esas sensaciones cuando en los internados podía ver en sus iglesias un derroche de lujo en sus claustros y la comida ha veces era escasa. Pero el viaje fue fabuloso propiciado por mi suegro que nos regaló un millón de pesetas de la época que había estado ahorrando para le ocasión. Muy seguido nacieron mis tres reyes...


Mi vida hasta ese momento era tranquila y sin sobresaltos, pero todo cambiaría cuando dejé mi trabajo en A:E:G para montar una constructora y un bar de copas, es muy difícil conjugar una vida familiar normal con los horarios que tenia el pub...Durante el día me dedicaba a las obras y por la noche hasta la madrugada a beber balentain y servir copas, eso me pasaría una gran factura personal.

Me costó el divorcio porque no decía que no a un cuerpo que se me insinuara y mi vida familiar cambió dramáticamente, aunque no quiero ponerme triste hablando de ello...

Parece que la vida no te deja mucho tiempo con tus alegrías, hoy lo estaba, pero una llamada telefónica me la ha cortado de golpe. La responsable de la casa de acogida donde esta Pedro, me ha preguntado que si el estaba conmigo, por la mañana temprano había salido sin que nadie supiera nada y hasta ese momento que era las dos de la tarde, no había echo acto de presencia ni llamado. 

Hasta las siete de la tarde no supimos nada de el, lo cogió la Policía Local por una llamada del servicio de seguridad del Corte Ingles, lo tenían retenido por robar y se lo llevaron. No podían retenerlo más de 24 horas, por que la cantidad robada no alcanzaba para constituir un delito, pero pasó la noche en los calabozos de la comisaria. Los responsables de la casa tenían que decidir ahora si expulsarlo o seguir dándole otra oportunidad. Fui a verlo y al preguntarle porque, se encogió de hombros y me dijo, lo se, he cometido una tontería...Pedro, cuantas más hasta que tenga que ir a verte al cementerio...te juro que no volverá a pasar Ángel, se que en ello me va la vida si no salgo adelante con esa basura que me esta matando poco  apoco...

A mi no me jures nada mi amigo, mírate en el espejo y convéncete de lo que vas a hacer con tu vida y si no, mátate de verdad y deja que la gente descanse...me fue a abrazar y di media vuelta...

Un rayo de luz.-Historia 24

Historia 24.- Un rayo de luz.

¿Cuántas veces se ha sentido tan desesperada una mujer en la desolación de un matrimonio mal avenido como consecuencia de la actuación de un marido falto de comprensión y respeto?...

Esta cuestión la puede contestar toda esa legión de mujeres que saben perfectamente de que estoy hablando… Y cuantas veces, han deseado que un rayo de luz, ilumine el camino que la saque de esa senda tenebrosa en la que se están moviendo y que llegan a tal nivel de oscuridad que desean todo termine...

Para ti que has pasado o estas pasando por esta situación escribo esto, si la has pasado para que nunca lo olvides, porque aunque las puertas de un pasado doloroso hay que cerrarlas, nunca hay que olvidar lo que te llevó a ese estado en el que te encontrabas. Y a ti que estas pasando por esta situación, para que busques con todas tus ganas ese rayo de luz que ilumine tu sendero.

Aunque esta novela por historias que estoy escribiendo se titula, Todas las mujeres son iguales, aquellas que habéis leído los anteriores capítulos, os habréis dado cuenta que el titulo no se ajusta a la realidad y era mi intención desde el principio, para precisamente destacar que no todas las mujeres son iguales, por que cada historia se soluciona de una forma diferente y cada mujer es un mundo...

Aunque mis historias se centran en mujeres, esta de un rayo de luz es aplicable tanto a ellas como a los hombres y confieso que en más de una ocasión, yo he necesitado la luz entera del universo para mí.
Estoy convencido, que precisamente las personas que más profundamente hemos estado en la oscuridad y hemos salido de ella, somos los más sensibles para comprender las emociones ajenas y mas empático a la hora de poner en los sentimientos ajenos toda nuestra comprensión. 

Por mucho que lo deseemos cuando estamos en la penumbra, ese rayo que necesitamos que nos alumbre, no se enciende solo, es algo que tenemos que buscar en nuestro interior con las esperanzas puestas en que lo veremos con los ojos del alma.

Seguramente, hoy esta entrada es pura retorica porque yo no doy soluciones, ni tampoco las tengo para aquellas que están sufriendo la deslealtad de esos hombres que tenían que llenaros de felicidad y amor, pero si se una cosa, yo a veces he descubierto ese rayo de luz, del más mínimo comentario que he leído o alguna reflexión bien intencionada de un buen ser humano que te muestra solo la punta del hilo de una bobina para que tu tires y desenmarañes todos los pensamientos positivos que hay detrás en el carrete...


Te deseo que jamás te sientas a oscuras...

jueves, 18 de agosto de 2016

Notas para el libro.-Capítulo 23



Capítulo 23.-

Notas para el libro.-

Mucho antes de empezar a escribir este libro, tomaba notas en un cuaderno de las cosas que recordaba para escribirlas. Aquí tengo una que dice, alucinaciones de Pedro.
Eso se refiere a una de esas tantas veces en las que intentó suicidarse. Por mi parte cuando yo lo he comentado con otras personas eso de sus intentos, me dicen que si una persona quiere suicidarse lo hace sin más, que los que lo intentan solo están llamando la atención para que lo ayuden. No estoy de acuerdo con eso por que conozco muy bien a Pedro y el se sentía muy frustrado cuando no lo conseguía, realmente quería morir por que no podía enfrentarse a sus propias culpas y a ese hombre en el que se había convertido, fracasado hasta el punto de buscar en la basura algo que comer, después de haberse gastado doce euros en drogas.

Su vida era un infierno y a mi no me tenia que convencer que sus intentos de suicidios eran reales.
En una ocasión, se fue a medianoche de un centro de acogida, forzó el armario del botiquín y se llevó una bolsa llena de pastillas, vendió parte para comprar droga y se tumbo a dormir en el interior del cajero de un banco, se tomó muchas pastillas diferentes y recuerda solo que una ambulancia lo llevaba con la sirena puesta, el pensaba en ese momento que lo estaban secuestrando y gritaba todo lo que podía pidiendo ayuda, socorro, socorro, me han secuestradooooo, cuando me lo contaba, no me cabía ninguna duda de que para el, eso era real, me hubiera gustado dar con el conductor de esa ambulancia para que me contara su versión pero no lo conseguí...

Se despertó dentro de una habitación de aislamiento del psiquiátrico con sonda urinaria y vía intravenosa, se sentía según el muy bien, como ya lo conocían probablemente el goteo tendría alguna medicación para evitarle el síndrome de abstinencia. Las manos le estuvieron temblando varios días.

No consigo permanecer impasible ante los recuerdos que me ha implantado este hombre y digo implantado por que no son mis experiencias ni mis recuerdos, pero a veces me siento como si yo los hubiera vivido y como me pasó en el capitulo 20, me deja algo tocado...

No me pasa lo mismo cuando escribo algo tan macabro como mi novela venganza salvaje por que todo es pura ficción, pero relatar la vida real es muy diferente...
Prefiero recordar a ese niño que se escapaba conmigo del internado en plena noche para caminar dos kilómetros hasta llegar a una venta a dar tirones...no me refiero a esos que dan los chorizos de los bolsos de las señoras, tirones en las mesas donde había comida para salir corriendo y el camarero de siempre salia en nuestra persecución, aunque pocos pueden coger a unos niños con hambre.
No es que se comiera mal en el colegio, es que a esa edad, es uno un pozo sin fondo...
Claro que esas salidas no quedaban impune, al otro día irremediablemente nos llamaban a la oficina del director, no servia de nada negarlo, pues aunque no solo nosotros hacíamos eso, eramos los mas conocidos por el dueño de la venta y los camareros...lo peor eran los castigos, teníamos un callo en los dedos de tanto escribir en la pizarra, ¡no voy a robar más¡...hasta quinientas veces..La mano dolía y el brazo se caía también de dolor y cansancio, pero eso no frenaba nuestro espíritu aventurero y pronto volvíamos a la carga aunque tuviéramos que andar mas para conseguirlo. Pusieron un pastor alemán atado a un árbol delante de la venta y sus ladridos en cuanto nos veía nos dejaba acojonado y nos íbamos a otro sitio, pero jamás volvimos al internado con las manos vacías.

Cuando llegábamos a los dormitorios, siempre se nos ocurría alguna gamberrada, en una ocasión a las dos de la madrugada, que volvimos, cogimos un bote de pasta de diente y se la refregamos a algunos por la cara, se despertaban en poco tiempo ardiéndole y picándole y nosotros partiéndonos de risa mientras a veces teníamos que salir corriendo hasta el campo de fútbol para que no nos cogiera...
Se montaba tal jaleo, que el celador de noche los levantaba a todos y los ponía a hacer flexiones, al día siguiente teníamos que estar pendiente de los caponazos que nos daban los compañeros...

No puedo evitar sonreír cuando pienso en esas aventuras con Pedro, pero a la vez me hace volver a la realidad de su situación actual y me sumo en la preocupación y la tristeza, estoy contento por que pronto voy a ir a verlo, pero a la vez inquieto por lo que me pueda encontrar...

Muy, muy cabrón.-Historia 23

Historia 23.- Muy, muy cabrón.

He conocido hombres muy cabrones en la vida, pero Fermín se lleva la palma... Tenía una mujer, Carla, que no solo lo amaba, lo adoraba y por mucho que le advirtieran sobre las malas acciones de su marido, ella simplemente las ignoraba porque, ¿quién iba a saber mejor que ella como era su marido?, también al fin y al cabo, sus amigas solo eran unas arpías celosas de su felicidad y segura querían destrozar su matrimonio...

Solo, que al pensar sobre eso se preguntaba... ¿Qué van a ganar ellas con eso?...además, recordando sus amistades que eran desde el colegio, siempre les demostraron que la querían de verdad.

Al recordar esa cuestión, su mente se envolvía en un torbellino de pensamientos catastróficos, llevándole a una espiral cada vez más profunda de dudas que le hacía caer en continuas depresiones.
Le costaba hablar de esas cosas con su marido, sabia cuanto detestaba el los celos y se quedaba sin respuestas a las preguntas que siempre pugnaban por salir de su cabeza.

Como arquitecto, Fermín está muy considerado en Sevilla, tiene un estudio de arquitectura de los mejores frente al estadio rojo y blanco, una cuenta numerada con muchos ceros de la que se siente orgulloso y sobre todo, le permite convencer a su mujer que no necesita trabajar y que la quiere en casa que es donde según él, es donde debe estar la mujer...

Pero la realidad va encaminada por otro sitio, siempre tuvo un gran problema de inestabilidad emocional a nivel de su bragueta, que le ha hecho continuamente buscar las inestabilidades en otros tangas inquietos...si de por sí ya la inestabilidad de una persona sexualmente agresiva es grave, cuando se suma a la de una fémina tormentosa, los truenos, rayos y centellas, no se hacen esperar.

Fermín se la estaba dando con queso a Carla desde hacía mucho tiempo y ella como buen ratón, se tragaba todo el queso y la multitud de excusas que él le daba tras pasar muchas noches fuera.
Casi todas esa noches de ausencias, las justificaba con su partida de cartas en casa de su amigo Ángel, que estaba bien aleccionado para cuando ella llamara confirmara que estaba con él, si insistía en hablar por teléfono con su marido, o había salido a por tabaco, bebidas o cualquier otra cosa.
Así Ángel, tenía la oportunidad tras colgar ella, de llamar a su amigo para que el llamara a su mujer para confirmarle que ya había llegado de nuevo para seguir jugando a las cartas...aunque la llamada la hacía desde la casa de algunas de sus amantes mientras permanecía desnudo en un cuerpo a cuerpo...

La mujer de Ángel que estaba al tanto de tantos engaños, se sentía humillada, pues Carla era su mejor amiga desde la época del instituto y ambas sabían del cariño que se profesaba una a otra.
Tuvieron muchas peleas por ese asunto, pero ya se sabe que los hombres se tapan unos a otros y las mujeres suelen hacer lo mismo, las peleas no resolvían nada...Nati, la mujer de Ángel, le pidió en muchas ocasiones que se lo contara todo a Carla, pero él no quería ni oír hablar del tema...

La última vez que habló con él se trazó un plan, haría que Carla supiera del proceder de su marido, cuando los hombres estaban jugando a las cartas, ella se fue a casa de su amiga, le contó toda la historia...después de oír a su amiga, llamó por teléfono a casa de Ángel, el estaba en el baño, podía si quieres llamar dentro de un rato...

Sin dilación, las dos se montaron en el coche de Nati y ella lo condujo hasta un chalet propiedad de Fermín, rodearon el edificio de una sola planta hasta dar con un dormitorio iluminado, Carla tomó una piedra del jardín y la arrojó con toda su rabia y la humillación que sentía en ese momento... el soltó a la yegua que estaba cabalgando sobre la cama y con expresión aturdida exclamó...pero, pero que pasa, que haces aquí...Te he llamado y me dijeron que estabas en el baño y solo quería comprobar en que baño...el empezó a decir, no es lo que parece...ella solo dijo, ni te molestes y dando media vuelta abandonaron la casa...

Carla se lo pensó muy fríamente, vivía con todo tipo de lujos sin trabajar y no iba a renunciar a eso, pero su marido lo pagaría caro...a partir de entonces jamás se quedaba en casa cuando su marido salía, se puso en contacto con una agencia de acompañantes y al cabrón de su marido lo hizo, muy,  muy cornudo por lo muy, muy cabrón que había sido...

martes, 16 de agosto de 2016

Mundo salvaje.-Capítulo 22




Capítulo 22.-

Mundo salvaje.-

En ocasiones me despierto con pesadillas relacionadas con las barbaridades que me ha contado Pedro, son tan reales que incluso dándome cuenta que ya estoy despierto, mi agobio me deja atenazado hasta que poco a poco voy entrando en mi propia realidad y va desapareciendo.

Estaba soñando que me encontraba en un restaurante de lujo comiendo con Pedro, por nuestro atuendo tan elegante con smokin, parecía que estábamos preparados para ir a algún evento importante después de cenar, nos levantamos y al ir a pagar, veo que tanto mi ropa como la de mi amigo están rasgadas y sucias, en mi cartera no había dinero, cambió de repente el entorno en el que nos encontramos y estábamos en un sucio solar rodeados de drogadictos y jeringuillas tiradas por el suelo.
Pedro cogía una jeringuilla del suelo y le pedía a uno que se estaba chutando le diera un poco.
Sus brazos estaban en tan malas condiciones, que no se encontraba las venas, varios abscesos supurando los tenia repartidos desde las muñecas hasta cerca del hombro, la visión era a la vez dolorosa y repugnante. No dejaba de temblar y le pidió al de al lado que le pinchara en la yugular. En cuanto se metió la droga dejó de temblar, Su nariz dejó de moquear y se tumbo en el suelo al lado de la basura y las jeringuillas y se quedó dormido...Yo contemplaba la escena con lagrimas en los ojos y al despertarme los tenia mojados...me costó mucho dormirme de nuevo...

Por la mañana tenia que ir a la obra de San José de la rinconada, mi coche estaba en el taller y tomé el tren, me saludaron dos muchachos en el vagón que no creía conocer, vi que uno sacaba un trozo de papel de plata de la cartera y se iba con su amigo hacia el servicio. Los dos salieron con los dedos manchados de la carbonilla del papel de plata, estaba claro que habían estado fumando heroína.
En esa época estaba haciendo la excavación, cimentación y estructura de un edificio con sótano de garaje, por primera vez utilicé casetones de porexpan para el forjado...

Estando en la obra aparecieron los dos individuos que vi en el tren, se incorporaban por primera vez al trabajo como ferrallistas, son los que montan las barras de hierro para los pilares y los forjados.
Los llamé y les pedí que me enseñaran la cartera, uno aún tenia un trozo de papel de plata con droga y los dos las manos manchadas, le dije que se fueran de la obra y que no volvieran mas. No me sirvió nada de lo que me dijo para que cambiara de opinión, en mi obra no quería drogadictos, por un motivo importante, pierden los reflejos y se producen muchos accidentes, ademas de tener que estar vigilandolos para que no se llevaran nada.  Ya en el edificio que estuve haciendo para dragados en el circular de Mairena, tuve que poner cada día al salir los trabajadores controles para ver sus macutos...

Por la mañana en la obra, no dejé de pensar en esos dos individuos que seguramente tendrían familia y la estaba condenando a la miseria por culpa de su adicción. me derrumbaba pensar en este mundo tan salvaje en el que vivimos. Eso de salvaje me hizo recordar mi educación tan diferente de la que ahora observo en los jóvenes. Aún sin sillas para sentarnos en el salón de la tv por ser el mas grande, todos lo hacíamos en el suelo, que por cierto en invierno nos dejaba el culo helado, el director deportivo nos daba la clase de educación cívica. 

Aprendíamos a hablar en publico, lo que era la educación hacia las personas, el respeto y sobre todo a los mayores. Por eso yo no podía entender que en la actualidad hubiera una embarazada de pie mientras un joven a su lado no se levantaba de su asiento, tampoco lo hacen con un anciano o personas impedidas, es algo que me revuelve por dentro.

En este blog tengo reflexiones echas al respecto de ese asunto y algo muy importante que aprendí desde joven, esta frase, ¡no desees para los demás, lo que no quieres para ti mismo¡ si quieres respeto, respeta, si quieres amabilidad, se amable, uno no puede hacer un mundo mejor si no empieza por hacerlo con sus propios actos...incluso ya a mi edad, sigo abriéndole la puerta a una señora o a un anciano para cederle el paso, sigo dando las gracias cuando me sirven en un bar o compro algo.

Creo necesario hacerlo por mi mismo, para sentirme en un mundo mas civilizado y humano, a pesar de la violencia con la que me encuentro en los medios de comunicación, la mala educación que hay en la calle...quizás prefiero vivir en mi burbuja, para no sentir que vivo en este mundo salvaje...

¿Venganza consumada? ¿De quién?, Capítulo 22


 
Capítulo 22.- ¿Venganza consumada? ¿De quién? 

Tomó el saco de las ratas y lo vació entero dentro de la cueva, llevaban varios días sin comer y enseguida se pusieron a morder todo lo que encontraban, los perros y el hombre, con el movimiento desesperado de sus cabeza, consiguieron morder y matar a algunas, pero la mayoría estaban cumpliendo su objetivo y mordían y comían sin cesar.
El cuadro era espeluznante, una enorme rata se introdujo a través de las partes blandas devorando los testículos del salvaje, gritaba y se estremecía con los ojos clavados en un Javier que desde el hueco en lo alto de la cueva lo miraba sonriente…

El doctor Ramírez, era el jefe del hospital psiquiátrico Nuevo Horizonte,  le estaba enseñando las instalaciones a un colega y al llegar a una puerta maciza de roble con una ventanilla de cristal se paró, se asomó y le invitó al acompañante a que mirara mientras le explicaba el caso…

Ese que está tumbado en el suelo lleno de trozos de papel higiénico… (Cada trozo tenia algo escrito de forma ininteligible que en momentos de lucidez, decía era su novela)… es el Dr. Reyes,  era nuestro responsable de la sala de psiquiatría, aprovechó un permiso para ir unos días al pirineos Aragonés, en busca de un ser del que le hablaron, probablemente un psicótico asesino, convivió varios días con el en su cueva y al regresar se puso a transferir sus notas para escribir una novela.
Su conducta empezó a cambiar, se volvía cada vez mas neurótico, agredió a dos enfermeras y un paciente, probamos de todo pero su comportamiento seguía empeorando. Lo tuvimos que encerrar en esta celda hace tres mes…

Mientras le explicaba el caso, el doctor se convulsionaba, cientos de ratas le mordían las entrañas, solo sus brazos estaban rígidos y levantados sosteniendo un trozo de papel, desde donde un Javier sonriente lo miraba a través del hueco del techo de la cueva, con el dedo índice, le hizo una señal clara de cortarle la cabeza.

El doctor intento gritar, cuando esa cabeza se precipitaba hacia el y veía como se transfiguraba en su propio rostro, de su garganta no salía un solo sonido, en el pecho sintió como si cien garras le aplastaran el corazón, el dolor era insoportable, los médicos miraban pero no había ningún signo externo que los alarmará, solo sus facciones se contrajeron en una mueca que revelaba un terror intenso…

Entraron en la celda al ver el tiempo que llevaba en esa postura, sus ojos estaban muy abiertos mirando ese papel, le tomaron el pulso, pero esa sangre ya no volvería a latir.
La autopsia, no reveló lesiones coronarias previas, el corazón simplemente no soportó su propio miedo…

FIN

EPILOGO:

En las semanas que el Dr. Reyes había estado entrevistando al psicópata, entabló cierta relación con Javier y Eva que le contaron los asesinatos cometidos en la aldea  y los de sus hijos.

En la primavera siguiente El Dr. Volvió para hablar de nuevo con ese salvaje, fue a ver a la pareja que le contara la situación, en la aldea solo estaban ellos y les contó el final que tuvieron los perros y el hombre en la cueva, orquestado por la venganza de Javier.

Regresó al hospital para terminar su novela y empezó a tener pesadillas y cambios de comportamiento, su mente empezaba a trastornarse, poco a poco se metió en la mente del asesino y  sentir que los dos eran solo uno.

El relato que Javier le hizo de como cumplió su venganza, le provocaba momentos de un pánico ciego y alucinaciones, cada capítulo de su novela lo llevaba hacia el desastre.
Sufría la persecución de Javier, recordaba cada matanza de la aldea y la resucitaba una y otra vez en su desquiciada mente como si fuera el protagonista de los hechos.

Lo internaron y seguía escribiendo la novela en trozos de papel higiénico, pero el último acto lo escribió el destino cuando dentro de la celda, un Dr. Convertido en paciente recordaba cada detalle de la muerte del psicópata en el que se había transmutado su propia personalidad. Tendido en la celda acolchada, las ratas lo estaban devorando y un Javier vengativo observaba su muerte desde el techo abierto de la cueva…

Su corazón no lo resistió…